Esto que ves SOY YO, ni más ni menos. Un pedazo de SER, un trozo de humanidad, un puñado de risas, una cuota de locura, un pedazo de dulzura. Esto que ves, soy yo. Una mujer a veces niña, a veces espacio, a veces infinito, a veces pasión, a veces libertad. Es todo lo que tengo, todo lo que soy; no es mucho pero es TODO. ¡Bienvenidos!

Señor Bagley:

Soy un ciudadano común, con aspiraciones comunes como todo el proletariado.
Me dirijo a usted en carácter de indignación por no entender ciertas cosas.
Por qué ponen galletitas que a nadie le gustan en las surtidas? Esas negras con sabor a mierda, porque ni se acercan al chocolate. O las otras que son como las negras pero con un escupitajo de membrillo en el medio, que son tan duras que se debería tener portación de armas para poder andar con eso por la calle. Las "Boquitas de dama" que sólo las comemos cuando no quedaron otras, son las 3 de la mañana y tenemos un bajón de la "conchesumadre".
Además el cachado de ni siquiera ponerlas en la publicidad del paquete, eso es porque ustedes saben que esas galletitas no las quiere nadie.
Pongan galletitas que a todos les guste! Un momento, ahí vengo... (tiro la cadena del baño).
En qué estaba? Ah, si! Mire esta supuesta y "dís que" PEPA... de verdad usted le llamaría PEPA a esto? Esta "Pepa" insulta no sólo a las originales pepas, sino también a la droga pepa, a Martín Pepa de gran Hermano, a Pepita la pistolera (que dios la tenga en la gloria), a Pepa pig y a su marido el sapo Pepe.
Esto no es una pepa señor, esto es una bola de masapan con un chorro de sangre de un empleado suyo inmigrante al que le sangraba la nariz por condiciones pésimas laborales.

Espero respuestas, de lo contrario, se las verá con mi abogado por fraude, estafa al consumidor, daños y perjuicios y por supuesto el mal momento que hemos pasado mi familia y yo.

Un pueblo que sabe defender sus derechos es un pueblo invencible!

Pd: igual me comí la Pepa porque tenía hambre, pero esto no quita mi queja!

BASTA DE ACOSO CALLEJERO

Querido
Querido señor
Señor no tan querido
Desconocido
No
No quiero
No puede
No pedí
Su comentario
Que no es halago
Me hace daño
No es piropo
Es puro acoso
Déjeme
Déjeme en paz
Déjeme caminar
Que a destino quiero llegar
No
Sin llorar
Somos tantas
y en la lágrima nos encontramos
Resurgiendo en lucha
desde comentarios inhumanos
Para darle fin al miedo
Para vestirme como quiero

Quiero que me dediquen algo asi!

Solo preciso una mujer 
que tenga las cosas que hay que tener 
que sea celosa, salvaje y furiosa ,
que me ame de veras, con todo su ser.
No importa quien sea, no importa quien es 
nada interesa si no es mi mujer 
gata de noche, toda la noche 
y dulce de dia como la miel.

Coger

Le haces el amor,
te la coges, 
te la das,
¿y qué sigue? 
Sigue cada uno cambiarse de ropa, 
tomar una ducha 
porque aún hueles a piel ajena. 
Si es motel, cada uno por su lado. 
Si es tu casa, toca tender las sábanas. 
Si la quieres,
le preparas el desayuno. 
Si aún no la quieres, 
síguetela cogiendo, 
eventualmente le tomarás cariño.
Si aún no sabes cómo le gusta el café, 
cómo le gustan los besos, 
sus zonas sensibles, 
si no sabes 
esos problemas que la acogen, 
sus miedos más profundos 
o sus sueños, 
en definitiva, aún no te la coges lo suficiente.
Si se va de madrugada
o en la mañana,
no te confundas, 
no lo hace por protocolo 
o porque esté ocupada, 
simplemente no tiene ganas de quedarse. 
Si compartes cama con una mujer 
y no vuelve, 
algo estás haciendo mal 
y no tiene nada que ver
con el tamaño de tu miembro 
o cómo coges, 
sino quizás no la comprendes,
no la escuchas, 
no la haces reír 
o no se siente segura contigo. 
Es que así es,
hasta las que se autodenominan putas 
tienen al menos una cama 
a la que siempre regresan, 
una casa donde pueden despertar 
con su desayuno favorito, 
un café,
una sonrisa 
y la seguridad de que ahí, 
siempre será bienvenida.
A las mujeres siempre hay que tratarlas con cariño, 
aunque digan que no le gustan esas cosas, 
aunque se las den de muy cabronas.
La cosa va así,
te la coges como si la odiaras, 
pero despiertas como si la amarás, 
pregúntale cómo le gusta el café 
y pídele que se quede, 
que hay mucho tráfico, 
que afuera está lloviendo 
o yo qué sé. 
Invéntate una excusa cualquiera,
ofrece una de tus camisas como pijama, 
recuéstate a su lado, 
dale su café, 
mírala a los ojos 
y hazle preguntas hasta que te canses. 
Te puedo asegurar, 
que una vez que empiece, 
no vas a hacer que se calle, 
porque siempre se la habían cogido y ya 
ningún hombre se preocupó por la mañana. 
Eventualmente tendrá que irse como todo lo bueno que llega a nuestra vida, 
y se irá con los ojos brillando, 
con una sonrisa que no se la aguantará nadie. 
Regresarás a tus hábitos, 
a tus quehaceres, 
a tu vida que ahora se siente diferente,
pero no pasará mucho tiempo,
tu teléfono vibrará 
y será ella en forma de mensaje, 
un mensaje que las cabronas no mandan: 
"Te extraño ",
así 
a secas, 
y no sabes cuánto le costó escribirlo. 
Entonces tiendes tu cama, 
preparas la cafetera 
y sonríes 
porque es inevitable 
no quererla,
aunque sea un poquito. 🚬
- Carlos Cortés -